El PCE ante la postura de CCOO sobre la prostitución

La Secretaría Federal de la Mujer del PCE, reunida en Madrid el 9 de Junio de 2007 quiere mostrar, una vez más, su firme rechazo a la posición de la Secretaría Confederal de la Mujer de CC.OO., ante el problema de la prostitución.

Las asistentes a esta reunión, la mayoría afiliadas a CC.OO, señalamos que en ningún órgano de decisión de este sindicato se ha aprobado nada referente a la posición del conjunto del mismo ante la prostitución, por lo que consideramos que sus manifestaciones en favor de la reglamentación, son a título personal o, si hablan en nombre de todas y todos, antidemocráticas.

El pasado 7 de junio, leíamos en la presentación del libro “Derechos de ciudadanía para trabajadoras y trabajadores del sexo” frases textuales tan peregrinas como aquella en la que se tildaba a la prostitución de “actividad laboral”, u otra según la cual se asocian los derechos y la protección de las mujeres prostituidas a esa consideración de actividad laboral, anteponiendo sin ningún pudor la defensa de los “derechos de ciudadanía” a la defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Para Carmen Bravo, Secretaria Confederal de la Mujer de CC.OO., que los hombres accedan por un precio al cuerpo de las mujeres es algo normal, y que las mujeres lo vendamos de forma voluntaria, aún teniendo otras estupendas alternativas en el mercado laboral, también.

Resulta dantesco ver como PSOE y UGT muestran su rechazo a la explotación de las mujeres que ejercen la prostitución, que no a los derechos e éstas, y cómo determinadas dirigentes de IU a nivel Federal, o de CC.OO a nivel Confederal, defiendan las tesis de los eufemísticamente llamados “empresarios del sector”, es decir los proxenetas.

De seguir por este camino, podemos imaginar en un futuro próximo una sección sindical de prostitutas de CC.OO., y a sus líderes sindicales que seguramente serán hombres, negociando con estos proxenetas sus convenios colectivos en los que incluirían, por ejemplo, el número máximo de prácticas sexuales de riesgo que pueden padecer a la semana o negociando con la Administración el incremento de los suculentos cursos de formación ocupacional subvencionados por el INEM, para abordar la técnica de cómo realizar una felación de la forma más satisfactoria para el “cliente”.

Parece que el único objetivo de estas compañeras, con tan extraños razonamientos, es que el sindicato aumente en afiliación, o que incremente su patrimonio con la financiación obtenida mediante la formación ocupacional, importándoles muy poco la situación de desamparo total que lleva a más del 90% de las mujeres prostituidas en España (inmigrantes sin papeles la mayoría), a ser explotadas como carne en el mercado del sexo, mercado por cierto que produce enormes ingresos de los que al parecer un sector de CC.OO. quiere aprovecharse.

Un sindicato creado para defender los derechos de la clase, no puede mentir diciendo que la regularización de esta actividad proporcionará a las mujeres inmigrantes, que actualmente se ven obligadas a prostituirse por, entre otros factores, encontrarse en una situación administrativa irregular, permisos de trabajo. Es una afirmación radicalmente falsa que nos vemos obligadas a desmentir. Acudamos a una Historia que nos recuerda que en este país, excepto en un periodo de la Segunda República, el ejercicio de la prostitución estuvo reglamentado y nunca las mujeres que se encontraron en esta situación de sobreexplotación gozaron de derechos, reconocimiento y bienestar social.

Nuestro deseo no es marcharnos de CC.OO, sindicato en el que algunas de nosotras llevamos militando mucho tiempo (yo, en concreto, 25 años), pero tampoco callarnos cuando antidemocráticamente se habla en nombre de todas y todos en temas que atentan directamente a la dignidad y los derechos humanos de las mujeres.

Ya es hora de que estas compañeras se quiten la máscara y dejen de hablar en nombre de todo el sindicato, y ¡por supuesto! que dejen de hablar en nombre de las mujeres prostituidas, equiparando la insignificante prostitución voluntaria, la cual no supone ningún problema social, con el conjunto de estas mujeres. Ya va siendo hora de que dejen de desdibujar el problema de clase y de género que supone la prostitución en el marco de la globalización capitalista. Se va haciendo preceptivo que CC.OO. como sindicato de clase en su conjunto, luche contra la explotación y la venta de seres humanos. ¡Esa y no otra es la tarea que le compete! Basta ya de legitimar el discurso neoliberal dominante, también en esta materia.

De esta manera, muchas de nosotras y de nosotros, no tendremos que pasar la vergüenza de reconocer que pertenecemos a un sindicato en el que todo vale.

Secretaría Federal de la Mujer del PCE

PCE